martes, 14 de julio de 2009

ALGO SOBRE MI MADRE



LA FANTASÍA

Un día de Navidad regresamos a casa después de la visita anual al circo, un grato ritual familiar que siempre tenía lugar el 25 de Diciembre. Eran las doce de la noche cuando el tranvía se paró en una plaza céntrica. Entre el cansancio y la desacostumbrada nocturnidad –yo apenas tenía seis años– me pareció pura magia que de pronto sonara música.

–Mami, ¿qué es?
–El guardián de la plaza que siempre toca la trompeta a las 12 de la noche.

–Quiero pasar por la plaza todas las noches a las 12.

Ni me contestaron… Mi hermana mayor y mis padres se miraron con las cejas levantadas, y el tranvía arrancó.
En casa, mi madre nos puso algo de comer, porque excitadas y nerviosas no habíamos cenado antes de ir al circo. Se sentó con nosotras a la mesa.

–Y ¿qué? ¿Cuál de las actuaciones les gustó más?

–Los acróbatas en el trapecio, –dijo mi hermana– cómo volaban entre las luces.

Yo no opinaba igual:
–Los caballos blancos… son tan bonitos… parecen unicornios.

De pensar que no volvería a verlos hasta las navidades siguientes, se me saltaron las lágrimas, y entre sollozos expliqué por qué estaba tan triste.


Más tarde, acostadas ya en nuestras camas marineras, soñé despierta con aquellos caballos de nieve y escarcha, formando figuras al trote, al galope, juntándose y parándose en seco. Mi hermana parecía dormir; pero cuando escuchamos música, las dos nos incorporamos, sorprendidas y hasta con un poco de susto.
Hubo ruidos en el pasillo; la música, un alegre vals, aumentó de volumen. Lentamente se abrió la puerta: marcando el paso con fuertes pisadas entró una figura vestida de blanco, una diadema brillante sobre la cabeza, bailando y girando como los caballos del circo. Hasta intentó relinchar aunque no le saliera muy bien. Detrás de ella, mi padre se partía de risa iluminando como pudo con una linterna de mano los largos calzones suyos y la camiseta de invierno que llevaba puestos mamá. Tres, cuatro veces pasó ese caballo fantástico por delante de nuestra cama; luego se paró y saludó, y aplaudimos. Entre besos y abrazos mamá nos prometió que nunca encontraríamos cerrada la puerta de la fantasía. No comprendí entonces lo que quiso decir, pero entretanto ya he tenido tiempo para entenderlo.

14 comentarios:

  1. Vaya, vaya, casi acierto, jajaja

    ¿Te acuerdas que estaba dudosa entre tu y la Ardilla?

    Muy bonito tu recuerdo sobre tu madre, Dorotea.

    Y pienso, que ya que has dado tantos premios, deberias haberte auto-premiado por tu presentación de este Sabado Misterioso.
    !!Enhorabuena!!

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  2. No me acuerdo si acerté, con la fantasía que tú tienes me lo tenía que haber imaginado. Preciosos recuerdos.
    Un beso

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  3. Ya quisiera haberlo escrito yo...

    Te felicito de nuevo por tu entrega y tu coraje.

    Un abrazo

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  4. N0 V0Y A ALABAR EL TRABAJ0 QUE HAS HECH0, ES0 YA TE L0 HE DICH0...V0Y A DESTACAR EL RELAT0 QUE HICISTE...CRE0 QUE L0 ACERTE...¡ES MENTIRA!!...HAS PUNTUALIZAD0 UNA EP0CA, MUY...HAS PUNTUALIZAD0 UN M0MENT0 DE MAMA, LA TUYA 0 DE ALGUIEN...A TRAVES DE ESA PUNTUALIZACI0N, LA HAS DIBUJAD0 ENTERA...GRACIAS, D0R0TEA...Y MEDI0 BES0..

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  5. Este relato me resultó muy particular, con un estilo que no llegué a identificar (como te habrás dado cuenta, no soy buena en eso! jeje)
    Aprovecho para volver a felicitarte por la organización y la buena idea que tuviste.

    Saludos!!

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  6. Yo tampoco te adiviné Dorotea, sniff! Y eso que estaba convencida de que te iba a reconocer, cuak.
    Ahora veo de quien heredaste esa veta original y juguetona, de tu mamá!

    Estemmm ... Pajarotti se vino con una valija dispuesto a instalarse un tiempo, pero ya lo reté y lo mandé de vuelta para allá.
    Me parece que lo vas a tener que vigilar de cerca, porque anda con ganas de pasear, en cualquier momento "se pianta" de nuevo jajaja!
    besos

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  7. Que hermoso recuerdo y que regalo sentir que la fantasia vive cerca, junto al abrazo, desde la niñez.....hasta siempre.
    Un beso

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  8. Qué bonita y tierna tu historia!

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  9. Ni sospeché que era tuyo, eso si, si te hubiera dado por ripiar, entonces si, jeeje.
    Abrazo

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  10. Me gusta el relato de Natalia, por ejemplo pero no tengo su dirección. Igual sería buena idea que para que podamos felicitarla en algún sitio pongais la dirección del blog

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  11. Y yo que no te veía a tí yendo al circo en Navidad... Nada. No acerté tampoco, aunque debí hacerlo, porque es un realto precioso, Dorotea, que sólo podrías haber escrito tú.

    Un besote

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  12. Precioso relato el tuyo y maravillosa tu idea, organización y presentación de este Sabado Misterioso, felicidades por todo el trabajo realizado
    Un beso de Mar

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  13. ¡Qué lindo Pajarotti! Dorotea, me parece que has hecho un trabajo estupendo, no hay blog que se te resista... ¡qué dominio de la técnica y que cabecita más original, la tuya! Me ha encantado entrar a verlo.
    Felicidades a todos los participantes, hay relatos para todos los gustos. Estupenda idea ésta de los "sábados de Mercedes", se lo pasa uno muy bien.
    Dejo la ventana abierta, a ver si entra algún caballo blanco.
    Un beso para todoooooos

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