viernes, 27 de marzo de 2020

Los jueves, un relato: NARANJA





NARANJA

Los colores llegaron muy pronto a mi vida.
En mi infancia dibujábamos mi hermana y yo con ceras y lápices y nuestros padres celebraban cada una de nuestras obras. Pero entonces el amarillo, el naranja, el rojo eran solo eso, colores para cubrir el blanco del papel y llenar hermosas formas imaginarias o copiadas de la realidad.

Ya en el colegio, vi por primera vez representaciones de cuadros famosos y estallaron en mi mente los tonos, los matices, las mezclas. Sobre todo el naranja saltó del plato de la naturaleza muerta de Cezanne y me despertó auténtica obsesión por conseguir algo parecido con acuarela, óleo o lo que fuera. La forma era sencilla, pero el calor cromático tan lejos de mi alcance...

Cuando vi el cuadro original en París, unos cuarenta años más tarde, cuarenta años pintando como autodidacta y conociendo el color del fruto cuando asoma entre las hojas del naranjo aquí en el sur de Andalucía, me emocionó profundamente y hasta la hora del cierre no quise salir del museo.

Casi al lado estaba colgada la iglesia pintada por Van Gogh, esa del cielo movido intensamente azul, otro icono de mi juventud, pero esa ya es otra historia.


Otras narraciones coloridas os esperan en el blog de Magade.

viernes, 6 de marzo de 2020

LO QUE EL PRÍNCIPE SE LLEVÓ




LO QUE EL PRÍNCIPE SE LLEVÓ

La camioneta del vendedor del rastro volcó justo a la entrada de un lugar de La Mancha de cuyo nombre el conductor se iba a acordar para siempre. El coche quedó de lado y la mercancía, desparramada por la cuneta.

El tercer coche que pasó, paró y llevó al conductor magullado al pueblo ese que se nombra siempre sin decir cómo se llamaba. Atrás quedó la furgoneta "Lola la Loca" con su carga maltrecha. Entre los arbustos había calcetines y mermeladas, cargadores de móvil y una muñeca Barbie que yacía boca arriba bajo un abeto. Ya oscurecía cuando salieron del bosque seis hombrecillos tan bajit0p9)+pos que tuvieron que trepar para cruzar las raíces. Al ver a la Barbie se pararon en seco.

"Otra princesa muerta, ¡no!" exclamó Gruñón que desde la reciente muerte de Sabio mandaba en el grupo. Sin embargo los hizo cargar la caja y llevarla a la casita del bosque que desde la boda de Blancanieves y el fallecimiento de Sabio se había quedado algo triste. Pasaron los días y aunque Mocoso decía cada mañana que el cadáver olía era obvio que no fue así porque ya sabemos lo que tarda el plástico en descomponerse.

Pero la extraña presencia les quitó el sueño y fue un desvelado Dormilón quien propuso el remedio del beso principesco que tan bien había funcionado con Blancanieves... Vistieron a Tontín con sus mejores ropas y le obligaron a besar a la Barbie. Lástima que ella no movió una pestaña y a él le dio arcadas el sabor a plástico.

A la hora del té del día siguiente fueron a ver a la Señorita Marple que vivía en el primer pueblo de la carretera. Ella estaba charlando con el Padre Brown y al escuchar que habían encontrado un cadáver que no se descomponía, los dos detectives literarios acompañaron a los enanos hasta su morada del bosque. También se vino el perro salchicha de la Señorita Marple, que cuando quería atendía por 'Prince' o sea 'Príncipe'.

Al ver a la molesta visitante de los enanos,  la Señorita Marple pensó llevársela a la niña de unos vecinos, pero 'Prince' se adelantó, la cogió entre sus fauces y desapareció con ella camino a su caseta.

"Otra vez un príncipe os ha solucionado la papeleta", se rio el Padre Brown. Los enanos no entendieron la ironía. Algo molestos se sonrieron por cortesía y poco después se mudaron a otra parte. Nadie los ha vuelto a ver...



lunes, 2 de marzo de 2020

CONVOCATORIA DEL 5 DE MARZO: Personajes y escenarios



Amigos:

Mientras preparaba esta convocatoria entró por la ventana una ráfago de viento primaveral y lo mezcló todo, pero que todo: los personajes que cito a continuación (y que todos conocemos más o menos) se escaparon de sus escenarios habituales y después no quisieron volver a sus habitats de siempre.

El tema consiste en escoger a un personaje y hacer que se desenvuelva en un ambiente que NUNCA fue el suyo.

PERSONAJES: Pipi Calzaslargas, Padre Brown, Miss Marple, Diego Serrano, El Cid, Jack Sparrow, Brigitte Jones, Homer Simpson, Barbie, Mafalda, Torrente, Don Quijote.

ESCENARIOS: El Mar del Caribe, la isla de Jurassic Park, el bosque de Blancanieves, la nave espacial Enterprise, Madrid, una casa de muñecas, Lóndres, un lugar de la Mancha,  el desierto, un pueblo inglés, entre bastidores, la Puerta de Alcalá

Teclas a la obra, 350 palabras o pocas más, la entrega como siempre. ¡Os espero con el corazón en vilo!


Ya estamos recibiendo los relatos de nuestros amigos más valientes:



SICIALITY




CAMPIRELA





MYRIAM




TRACY



MAG



ALBADA DOS


MOLÍ DEL CANYER





NEOGÉMINIS






DEMIURGO



DOROTEA





MAR




MONTSERRAT SALAhttp://msalaportagmail.blogspot.com





jueves, 13 de febrero de 2020

SUCEDIO EN EL BUS




CORTOMETRAJE CONTADO

A esta chica la descubrieron por montar en el bus de línea. La jefa de casting de una agencia de modelos que viajaba en el mismo, la vio y enseguida apreció su potencial. Le dio una tarjeta y la invitó a pasarse por la agencia. Ella siempre se había visto guapita pero nada del otro mundo sin embargo después de pasar por un peluquero de moda y su maquilladora se convirtió en un ser distinto, propio de viajar en un Jaguar o un jet privado, y de modo alguno en un bus.

A pesar de ese cambiazo, nada más colocado el póster en la parada, el chófer del bus la reconoció porque le había sonreido al subirse al coche y pagar con un billete de cincuenta euros.

La limpiadora de color que iba sentada a su lado se acordó de ella porque durante cuatro días seguía oliendo su delicado perfume floral. Envuelta ella misma en nubes de sudor y lejía le pareció aquella fragancia un delicioso regalo que la chica entregaba a todos sin pedir nada a cambio.

Poco a poco el autobús se llenaba y cuando la chica iba a bajarse, tuvo que apretar su lindo cuerpo contra un joven muy delgado. Dejó sus curvas impresas en el deseo del chico de tal manera que ese -aturdido- se bajó del autobús detrás de ella aun estando a seis paradas de la suya.

Siguió sus pasos a cierta distancia pero sin apartar la vista de ella y un policía que cuidaba un paso de escolares se fijó en el perseguidor de la chavala porque le parecía algo sospechoso.

El portal de la agencia de modelos tenía la cerradura rota y la chica esperó delante de la puerta en compañía del joven delgado que no quiso irse de su lado.

Al rato llegó el policía cuyo turno había terminado y se quedó observando la pareja desde la acera de enfrente.

Finalmente vino la jefa de casting y se llevó a la chica al estudio. Al desaparecer ella de su campo de visión
 el joven delgado se sintió desorientado y se derrumbó en el escalón.

Al policía aquello le pareció tan raro que se lo llevó a comisaría por vagabundo. Tardó unas tres horas en salir por lo que no estuvo en la facultad cuando un trastornado disparó contra ocho estudiantes compañeros suyos que esperaban a la puerta del aula.

A la semana despidieron al conductor del autobús porque siempre se quedaba un cuarto de hora en la parada mirando el cartel y entregándose a sus sueños eróticos.

La chica por lo tanto salvó la vida del joven delgado, destrozó el futuro laboral del conductor, hizo que el policía se sintiera héroe y que la limpiadora cambiase de lavasuelos y de desodorante.

Unos meses después la modelo se casó con el exmarido de la jefa de casting una vez divorciado de la misma. No volvió a conseguir trabajo por la misma agencia...

Continúen viajando con Alfredo

viernes, 31 de enero de 2020

QUE PAREZCA UN ACCIDENTE




Que parezca un accidente


En un descuido, me caí. Sí, me caí con la torpeza de los años y por mis kilos de más cuando estaba llegando al coche donde me esperaban mi marido y nuestro hijo adulto, quienes de espaldas a mí estaban discutiendo acaloradamente. Todavía no había amanecido y al igual que todos los días ibamos juntos al trabajo. Estuve a punto de llamar pidiendo que me ayudaran con la bolsa que llevaba, cuando mi marido levantó la voz -odio cuando grita- y del susto di un paso hacia atrás, tropecé con el bordillo y acabé en el suelo.

-¡¡Tu madre llegará tarde hasta a su propia ejecución!!
-No digas eso, Papá.
-No seas milindre, Martín. Piensa en tus proyectos.

No moví un dedo y mantuve la boca bien cerrada a pesar de haberme dado un fuerte golpe en la espalda y otro algo más flojo en la cabeza. Escuché con toda atención e indignación creciente como Pablo, mi marido, repasó su plan para eliminarme y así quedarse con toda la herencia de mi padre que había fallecido recientemente.

La plancha nueva que me había regalado por Reyes ya estaba amañada, las camisas, todavía en la lavadora... A mediodía solía yo planchar la ropa de ellos dos y como dijo la voz hosca de Pablo:

-En cuanto se ponga a planchar, ¡zas! Infalible, lo he sacado de Internet.

No entendí la respuesta de Martín porque estaba reptando para alejarme del coche y de mis asesinos. Agarrándome a un contenedor de basura, me puse de pie y siempre agachada me escondí entre los columpios del parque infantil. Puse mi móvil en silencio justo antes de que sonara y por supuesto no cogí la llamada de Pablo.

-Tiene que estar al llegar, -gritó él- mira tú por ahí.

Nada más verme Martín supo que yo sabía algo. Agachó la cabeza y volvió sobre sus pasos.

-Por aquí no está, Padre.

Por una amiga conocía la dirección de una casa de acogida. Ahí fui directamente y desde entonces todavía no he salido a la calle.



jueves, 23 de enero de 2020

¿QUÉ TENGO EN EL BOLSILLO?




Me encontré en el bolsillo
de lana roja un ovillo
y con la aguja de ganchillo
hice una cadeneta
y tejí calcetas
para la tía Enriqueta.
Luego un chaleco
para el tío Pacheco
y gorritos muy pijos
para sus siete hijos.
Después la lana se volvió amarilla
y trabajé para la mesa camilla
una maravillosa mantilla...
Flores salieron, ¡qué maravilla!,
que como rayos de sol
lucían debajo del bol
puesto sobre la mesita.
Continué con una esterita
para Chunga, la perrita,
que se tumbó encantada.
Ya la aguja, envalentonada,
voló perseguida del hilo
afuera, a las ramas del tilo
inventándose hojas y astillas,
mariquitas con sus antenillas,
abejorros y abejas,
musgo y hierba sobre tejas.
Bajó al aprisco de las ovejas
para robarles la lana cruda
y se quedaron desnudas y mudas...
entonces la aguja arrepentida
dejó cada oveja vestida
con su rebeca y su faja.
¡Nunca nadie vio ovejas más majas!
La aguja ya soñó con regresar
a la casa y al hogar
y empezó a trepar
por la pierna del pastor
pero le sobró un trocito menor
de lana y una funda elaboró
- y esta sí que la bordó -
para el undécimo dedo del chico.
Y de vuelta en mi bolsillo,
caliente la aguja, ya sin ovillo,
fue cuando todo terminó
o ¿de nuevo empezó?




Otros bolsillos los encontraréis en el blog de Mar.

viernes, 17 de enero de 2020

LIMOSNA A LA CARTA

LIMOSNA A LA CARTA

-Gracias, señora, gracias...

Era lo que siempre me decía la mujer mayor que pedía limosna junto a la entrada del supermercado.  Tal como solía hacer puse una moneda en su mano y estuve a punto de entrar cuando me agarró del brazo.

-Cómprame queso, señora, para los niños...

Asentí algo sorprendida y me fui adentro. Hice mi compra y añadi un blíster de queso semicurado de cierta calidad que a la salida entregué a la abuela.

-Gracias, señora, gracias...

Unos días después la volví a encontrar. Su mirada fue más fría que de costumbre.

-Queso no bueno. Niños no querer. Cómprame huevos, muchos huevos. Tortilla para niños.

Le di dos euros y cambié de supermercado. Creo que me salió más barato de esta manera.