CAMBIO CLIMÁTICO
Fotografías: Marcelo Baruch Perpinyal
EL SUR DE EUROPA ESTARÁ MÁS AFECTADO

La UNEA (United Nations Environment Agency) informa que el cambio climático afectará bastante más al sur de Europa que al norte. Si el calentamiento global sigue avanzando como hasta ahora, las cosechas del norte de Europa aumentarán y las del sur de Europa disminuirán; por otro lado, la falta general de agua en el sur amenazará tanto a las granjas como a los bosques. ... Debido al extremo calor el turismo veraniego de la zona mediterránea s
e reducirá y se trasladará a las temporadas de primavera y de otoño.
LAS PARRAS SE SUBEN... A LAS COLINAS
Los viticultores españoles tienen la intención no de subirse a la parra de toda la vida, sino de

subir sus vides a niveles más elevados. El cambio climático traerá demasiado calor a las zonas de cultivo actuales, opina Juan Francisco Cacho, experto enólogo en la universidad de Zaragoza. Largos períodos de calor hacen que las uvas sean demasiado dulces, mientras que el proceso acelerado de maduración va en detrimento de otros componentes como aroma y consistencia. El producto final frecuentemente tiene más alcohol que antes: hasta ahora un 12% era lo normal, y ahora puede llegar hasta un16%. Linoel Gourgue, experto de viticultura en la región de Ribera del Duero, añade que hasta los años 80 los viticultores españoles solían plantar sus cultivos principalmente en colinas, y que solo desde entonces los han extendido a las llanuras. Las condiciones climáticas de las colinas han retrasado desde siempre la maduración de las uvas, consiguiéndose así una mejor calidad.
...Y TAMBIÉN LAS MARIPOSAS EMIGRAN A ZONAS MÁS ALTAS

Un estudio sobre mariposas en la Sierra de Guadarrama (España) revela que en los últimos 35 años las 16 especies investigadas han emigrado un promedio de 212 m hacia las zonas montañosas más altas. Durante ese tiempo, las temperaturas han subido 1,3º C, por lo que la temperatura ideal para mariposas ahora se da 225 m más arriba en la montaña. A través de esa 'mudanza' hacia arriba, los animales perdieron un tercio de su habitat. Los animales y plantas no pueden seguir ilimitadamente cambiando sus habitats vitales, por lo cual cabe suponer que en el futuro muchas especies serán desplazadas, sobre todo las especies animales de las zonas polares y de la alta montaña que no tienen posibilidades de evasión o éstas están muy limitadas.
OPINIÓN 'TRANQUILIZADORA' SOBRE EL CAMBIO CLIMÁTICO

Desde hace bastante tiempo también en España hay voces que advierten de las consecuencias de un cambio considerable de las precipitaciones en la península ibérica. El cambio climático, así esperan los expertos, podría acarrear una desertización cada vez más acelerada y una progresiva pérdida de la fauna y flora debida a la falta de agua. Mientras que el gobierno socialista habla del clima y apoya energías sostenibles, el líder conservador de la oposición, Mariano Rajoy, considera el debate climatológico exagerado. "Mi primo es físico y él dice que el cambio climático no es el gran problema a nivel mundial", comentó Rajoy con ocasión de una visita de Al Gore a España.
NUEVA VALORACIÓN DE LOS ANILLOS DE CRECIMIENTO DE LOS ÁRBOLES

Según un estudio de la universidad de Barcelona, los árboles se adaptan al cambio climático. En colaboración con investigadores del Deutsches GeoForschungs-zentrum, en Potsdam (Alema-nia), los expertos averiguaron que las condiciones medioambientales producidas por el cambio climático pueden llevar a una sincronización del crecimiento de los árboles y el clima. El aumento de las temperaturas y el descenso de precipitaciones en meses especialmente importantes para el crecimiento de los árboles han provocado que éstos sincronicen sus patrones de crecimiento, tanto respecto a la anchura de los anillos como a la composición química.
ÁRBOLES ARTIFICIALES PARA CONTRARRESTAR LOS EFECTOS DEL CAMBIO CLIMÁTICO

A lo largo de las próximas décadas podrían aparecer en nuestro entorno unos dispositivos mil veces más eficaces en la eliminación del carbono de la atmósfera que los árboles reales. Tim Fox, director de medio ambiente y cambio climático de Institution of Mechanical Engineers, dice que los prototipos ya funcionan: unos árboles artificiales que recogen el CO2 con una especie de malla elevada.
UNA OPINIÓN PERSONAL
por Dorotea Fulde Benke
Los veranos de nuestra infancia eran soleados, aunque a veces también lloviera. Disfrutábamos del buen tiempo, nos bañábamos en la piscina pública y montábamos en bicicleta. El mayor peligro que nos acechaba eran las picaduras de avispa y las quemaduras de sol, de cuyas secuelas tardías no teníamos ni idea. Cuando refrescaba y se terminaban las vacaciones escolares, ya había comenzado el otoño que extendía alfombras crepitantes de hojas caídas y decoraba el cielo con nubes grises. El invierno -escarcha y copos de nieve- nos guiaba hacia las Navidades, y los bailes de carnaval y unas campanillas blancas anunciaban la entrada de la primavera...
Una retrospectiva nostálgica que resalta la constancia con la que antaño las temporadas desgastaban el calendario, hoja por hoja, mes tras mes: en 'Abril, aguas mil' solía nevar, hacer sol o llover a cántaros, a veces en un solo día. Lo mismo se aplica en la actualidad al mes de la virgen o al 'dorado' octubre, siempre y cuando la ausencia total de precipitaciones no sea tal que preocupe tanto a agricultores como a autoridades municipales. Sin embargo, en noviembre vuelven los calores y hay flores que se desarrollan en diciembre porque los caprichos del tiempo han conseguido confundir sus biorritmos. ¡Nieve en polvo durante las Navidades, antaño en el centro de Europa algo tan normal como el calor de la canícula veraniega, se celebra con una pizca de incredulidad y se plasma en fotos! Los deportistas invernales no se cansan de hablar del tiempo ideal para esquiar, del mismo modo que un agosto caluroso obsequia a las cervecerías al aire libre con el 'verano del siglo'.
¿Será eso el cambio climático: aceptar encogiéndonos de hombros el tiempo más absurdo y si las temperaturas se corresponden con la temporada las convertimos en titulares?
Si pensamos en la amenaza de la desertización del sur de Europa o el deshielo de los polos, esos 'caprichos' climáticos son como un primer carraspeo de garganta que si bien anuncia un catarro, a nuestro juicio no nos obliga todavía a ir al médico. Trasladados a otra escala cronológica, sin embargo, esos síntomas apuntan a unos desarrollos futuros que cambiarán los paisajes del interior y de las costas hasta transformarlos en algo irreconocible.
Como individuos obviamente no podemos agenciar nada, así como solo en el cine un único voto provocará un cambio político. Lo que nos queda es el difuso consuelo del grano de arena que -a pesar de su pequeñez microscópica- consigue formar con sus congéneres unas playas inmensas. O con las palabras de Mario Benedetti: "...en la calle, codo a codo, somos muchos más que dos". De esa manera esperemos lograr que llegue menos CO2 a la atmósfera, los mares no terminen por convertirse en cloacas y el medio ambiente y su aire se mantengan más o menos habitables y respirables. Hemos de emprender nosotros mismos las modificaciones necesarias de enfoques y prioridades de nuestra propia comodidad. Ojalá las noticias acerca del cambio climático nos alerten suficientemente para ello.