domingo, 30 de junio de 2019

FIN DE LA CONVOCATORIA DEL 27 DE JUNIO

Horas y más horas, buenas para unos, no tan buenas para otros...


Como siempre habéis aportado textos variados y muy interesantes. Me despido con la imagen de la iglesia más antigua  de mi pueblo, Múnich, München... que con sus ocho caras de reloj da más horas que ninguna a los cuatro vientos. La razón del deroche es muy sencilla: A medida que se construyeron edificios más altos en sus alrededores los muniqueses ya no veían el reloj que entonces era un referente muy importante y hubo que colocar otro en lo más alto del campanario. Los del lugar lo llamamos "Alter Peter" en honor a San Pedro y a su edad porque los fundamentos datan del siglo XI, incluso antes de que se fundara la ciudad.

¡¡Os dejo con un abrazo y deseos para un verano muy feliz!!

domingo, 23 de junio de 2019

CONVOCATORIA DEL 27 DE JUNIO: LA MEJOR HORA

LA MEJOR HORA DEL DÍA O DE LA NOCHE


¿Eres de madrugar, de recibir el día cantando, de levantarte con una sonrisa y celebrar como mérito tuyo la victoria de la luz sobre la oscuridad de la noche?

¿Sientes en tu piel el calor de mediodía como promesa de bienestar íntimo y te tumbas desvestida esperando la tarde?

¿Late en tu pecho un corazón nocturno que se deleita cuando el terciopelo azabache envuelve tu entorno?

¿Eres alondra o murciélago? ¿Cuál es tu hora preferida?

De jueves a sábado, cuéntanos tus preferencias horarias, con brevedad (350)
y haciendo gala de ese estilo adorable que las jueveras y los jueveros derrochamos a todas horas (valga la redundancia).

Y ya entramos de lleno en las horas favoritas:





































sábado, 22 de junio de 2019

NADA NOCTURNA




De niña siempre me acostaba sobre el lado izquierdo y los latidos de mi corazón me parecían las llamadas de una bruja quien al cobijo de la noche pedía entrar en mi cuerpo. Golpeaba con nudillos huesudos hasta que yo empezaba a sudar de miedo. Tanto que cambiaba de postura pero al no escuchar sus llamadas no podía situarla y al rato sentía sus labios secos rozar la piel de mi cara. Pedía socorro y mi madre venía y me consolaba,  encendía la luz del pasillo y dejaba la puerta entreabierta para que me calmara.

Entonces los abrigos que colgaban en el recibidor proyectaban sombras curiosas sobre la pared junto a mi cama. Cada vez que el viento se colaba por la ventana del patio, giraban en sus perchas y levantaban brazos sin manos. Yo mordía mi manta por no volver a despertar a mi madre pero las sombras se acercaban amenazadoras.  Ya me rozaba la pana de la chaqueta del abuelo José cuando un golpe de aire cerró la puerta y la oscuridad de mi cuarto se lo  tragó todo.

De nuevo escuchaba a la bruja llamar a mi corazón hasta que el agotamiento podía  conmigo. Sesenta años después, no ha cambiado casi nada. Duermo con una lámpara encendida y celebro cada amanecer como victoria de la luz sobre los espíritus de la noche.

No, no soy nada nocturna...

jueves, 20 de junio de 2019

EL SILENCIO





EL MONTE CALLADO

Cuando Gonzalo se marchó a la ciudad, el monte enfermó. Las flores silvestres se marchitaron nada más apuntar y los arbustos primaverales que habían hecho frente tanto a riadas como a sequías sacaron sus raíces del subsuelo, se doblaron y se torcieron, y los pajarillos tuvieron que ponerse a salvo anidando en otra parte. Durante un tiempo salían nubes de polvo de las grietas de la tierra arcillosa pero cuando el viento dejó de rondar el monte, todo -hasta el más mínimo movimiento- se iba parando.

Lo más grave sin embargo fue el silencio: sin el aleteo de la hojarrasca que por ausencia de la brisa yacía yerma e inmóvil, sin cánticos ni llamadas de aves, sin el bullicioso zumbido de abejas y avispas, una esponjosa manta de quietud cubría las laderas hasta la cumbre. El lugar parecía maldito; ni los pastores iban por ahí y contaban que la tierra se había tragado  incluso el eco entre las rocas que antaño replicaba a los ladridos de los perros del pueblo de Gonzalo.

Él sobrevivía de mala manera en la gran ciudad, cumplía taciturno con su trabajo de peón de obra y mandaba dinero a su familia. Sentía morriña sin saber lo que era, hablaba cada vez menos y dejó de existir poco a poco mientras allá en el monte su mundo se iba resquebrajando.

No encontrarás el "Monte Callado" en ningún mapa pero preguntando por la comarca te guiarán hasta ahí, si bien sin acompañarte por sus senderos.




domingo, 5 de mayo de 2019

FIN DE CONVOCATORIA DEL 2 DE MAYO


Gracias por acompañarme y compartir momentos eróticos, queridas amigas, y un ¡olé! por el Demiurgo quien se atrevió a participar como único varón.

Besos y abrazos, puramente amistosos, y un Hasta Pronto en mi blog,
Dorotea

jueves, 2 de mayo de 2019

PRIMAVERA ERÓTICA: ENTRE FRUTAS





ENTRE FRUTAS




-¿ Al mercado ? ¿ A estas horas?
Miré a la anfitriona que al abrirme la puerta me estaba entregando una lista y un billete de 50 €.
- Sí, guapa, es un mercado nocturno que han abierto aquí al lado. Cierran a las 12 de la noche. Oye, me ha fallado un compañero de la oficina, el mismo que iba a traer la fruta para el postre. Si hay un frutero guapo, tráetelo también.

En el mercado - iluminado por bombillas y guirnaldas - había unos cuantos puestos con frutas brillantes, multicolor, verduras frescas y mojadas de cuyas hojas goteaba agua; había manzanas como la fruta envenenada de Blancanieves, cerezas rojas como los labios de una princesa y sonrosados melocotones de terciopelo que hacían pensar en las mejillas de una geisha.

-¿Qué quieres? - preguntó una voz de hombre.

Unas finas manos morenas se habían interpuesto entre los limones que desde su caja lanzaban rayos de sol y mi campo de visión.

-Dos mangos, un melón galia...

Su dedo índice me decía que no, que no comprara los mangos ni los melones que había a derecha e izquierda de los limones.

-Mejor unas peras, son grandes y hermosas, -dijo sin mirar a las peras de verdad que por cierto también eran redondas y de buen tamaño, sin macas ni manchas.

-Vale, luego quiero plátanos, unos cuatro.

Otra vez meneaba las manos con un gesto despectivo.

-Mejor bananas, son más grandes y hermosas...

Me encogí de hombros y le miré a la cara descubriendo un fino perfil de azabache marcado por la tristeza, una boca sensual que apenas sonreía, poco pelo y menos barba.

Así me hizo comprar la mejor fruta, esa que él consideraba "grande y hermosa",  llenando dos bolsas de las que sobresalían espárragos y zanahorias, y también algún pepino. Metimos ciruelas y dátiles, y unas uvas de las de antes, grandes y hermosas, y con pepitas.

Pagué y me trajo la vuelta. Luego cogió las bolsas y levantó las cejas.

-¿A dónde? Pesa mucho para ti; yo lo llevo.

Anduve delante de él, sintiendo su mirada como un roce físico mientras una risa loca me subía por la garganta. Llegamos a la casa de mi amiga que nos abrió y primero miró desconcertada. Luego se sonrió y nos hizo pasar.

El frutero pidió una cesta plana que ella sacó del trasterillo, y yo lavaba las piezas mientras él montaba un collage de fruta algo subido de tono.

No sé qué cenamos, pero nunca olvidaré el sabor de la fruta, ni sus manos al desvestirla de sus cáscaras y pieles. Nos fuimos juntos y desde entonces nos hemos vuelto a encontrar infinidad de veces.


domingo, 28 de abril de 2019

CONVOCATORIA DEL 2 DE MAYO: PRIMAVERA ERÓTICA


Primavera erótica

La primavera, la sangre altera... Palabras sabias de antaño. Pues al tiempo que brotan hojas y flores por todos los lados, los chicos muestran brazos y músculos y las chicas escotes y piernas. Salimos a pasear y no volvemos hasta bien entrada la noche. ¿Dónde hemos estado? ¿Qué es lo que hemos hecho?

Ya lo véis venir: os pido relatos que nos envuelvan en ambientes amorosos o eróticos. Y para que sea un poquito más difícil, los relatos tienen que centrarse o incluir algo de lo siguiente:

escaleras
parques
viveros
teatros
salas de espera
una clase de música
un acuario
compartimientos de tren
un mercado de frutas
una tienda de camas
una tienda de antigüedades


Relatos cortos (350 palabras), por favor, de jueves a sábado. Os espero en mi blog, con un beso y un abrazo...



Ya estamos entrando en materia:

BIENVENIDOS TODOS Y TODAS