viernes, 3 de junio de 2022

BEBIDA LITERARIA: BAUTIZO TORREMOLINENSE




BAUTIZO TORREMOLINENSE


Llegó el camarero con la tercera ronda sobre su  bandeja de metal brillante. La verdad es que yo lo veía algo borroso y mi hermana se reía sin venir a cuenta. El barman flambeó los azucarrillos mojados en güisqui, apagó la llama azul con un chorro de café y coronó la copa con un gorrito de nata. Luego el hombre desapareció disolviéndose en el aire tibio de aquella tarde torremolinense en la que conocimos el Café Irlandés.

Durante un rato solo se escucharon las cucharillas, los sorbos por las pajitas, las copas cuando las depositamos en la mesa... ¡Qué rico! También a mí me había entrado una risita flojita, un poco tonta pero muy reconfortante. El líquido ya no raspaba en la garganta como al principio y un leve sueño compuesto de calor veraniego y la tercera ronda entrecerraba mis ojos. 

Ya estaba oscureciendo cuando pedimos la cuenta y nos levantamos desafiando la ley de la gravedad. El hotel estaba muy cerca, a la vuelta de la esquina como se dice, pero tuvimos que agarrarnos de las manos para encontrar esa esquina y evitar chocar contra las sillas de otras terrazas.

Al final lo logramos: subimos y dormimos hasta la mañana siguiente mecidas por el oleaje del Café Irlandés que nunca me ha vuelto a saber como en aquella ocasión en los años setenta y recién llegada a Torremolinos.

10 comentarios:

  1. Un brebaje reconfortante y reconstituyente. Tocado por el áurea de los dioses del norte, donde las brumas dominan los días y las noches, las aguas parecen fluir de la tierra al cielo.
    Pero que entre nosotros sus efectos son algo diferentes.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  2. jajaja, es un café estupendo si lo hacen bien, pero se sube a la cabeza, como bien describes :-)

    Linda anécdota. Un abrazo

    ResponderEliminar
  3. Pero que rico que esta, ajajjaj. Te he entendido perfectamente yo con tan solo uno, en su día hace muchos años me ocurrió algo parecido , la cabeza me daba vueltas , pero rico esta, eso sin duda alguna Un recuerdo para reir de cuando en cuando. Un besote.

    ResponderEliminar
  4. mereció la pena ese cafe irlandés de resultados tan eficientes. Un abrazo

    ResponderEliminar
  5. Estubo bien probarlo, te dejo un recuerdo que perdura en el tiempo. yo sólo lo bebí en una ocasión y a mi me pegó fuerte también. Cualquiera diria que los carga el diablo jajjajaj.
    Brindo contigo entre abrazos.

    ResponderEliminar
  6. Lograron llegar al hotel, a pesar del tambaleo, así que el es positivo el saldo de esa experiencia.

    Un buen relato para tu propia convocatoria.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  7. Un recuerdo de verano precioso, tonterías del alcohol incluídas.
    Besitos.

    ResponderEliminar
  8. Me encanta el café irlandés! en una época, lo pedía mucho, aunque nunca me prendieron el fueguito ese de que hablas!... Un abrazo, doro y aprovecho para felicitarte por el éxito de tu convocatoria

    ResponderEliminar
  9. Vaya peligro tienes. tercera ronda con un debut
    ja ja. Aunque no lo hubieras especificado se entiende perfectamente que nunca te sentó también como que ya prímera vez.
    Besoss

    ResponderEliminar
  10. ¡¡¡Maravilloso bautizo!!! Jajaja, parece un café inofensivo con ese copito de crema y resulta que pega y más, si se toman varios jajajaja.

    Besos y abrazos, Doro.

    ResponderEliminar