lunes, 29 de agosto de 2022

CONVOCATORIA DEL 1 DE SEPTIEMBRE: EL MITO DE CENICIENTA



EL MITO DE CENICIENTA


Érase una vez... ¡cuántos cuentos comienzan con estas palabras! Uno de los mitos de cuentos de hada más populares y que aparecen en múltiples versiones es el de la Cenicienta. La chica CENICIENTA o - en el caso de HARRY POTTER - el pobre chico a quien todos desconsideran se desarrolla de manera sorprendente y llega a ser muy importante. BRIDGET JONES es otra cenicienta, torpe y rarilla, y aun así aparece un príncipe que sabe reconocer sus valores aunque la chica no baile con zapatos de cristal (que en el caso de Bridget, rompería).

Invéntate una historia cuya protagonista sale de la nada y sorprende a todos y también a sí misma o mismo porque vale mucho más de lo que parece.

Manos al teclado, 350 palabritas y un relato de fantasía o sacado de la más cruda realidad.

¡Os espero de miércoles a sábado!

Gracias por aceptar el reto!

Un abrazo

Dorotea


ERASE UNA VEZ...


MUJER DE NEGRO

GABILIANTE

MARIFELITA

GUSTAB

ALBADA DOS 

RODOLFO

JOSÉ CASAGRANDE

DAKOTA

NEOGÉMINIS

TRACY

MACONDO

FRANCONETTI

VERÓNICA



Hola, amigas y amigos,

Gracias a todos por vuestra participación. Yo misma no he tenido tiempo por razones familiares y laborales. Perdonadme también la lentitud con la que estoy comentando vuestras aportaciones. Un beso a todos

Hasta la próxima

Dorotea




domingo, 31 de julio de 2022

CONVOCATORIA 4 DE AGOSTO: ¡HA LLEGADO EL CIRCO!

 


¡HA LLEGADO EL CIRCO!


Acaban de instalar una carpa multicolor en la pradera del pueblo. Un lugar que suele ser de exclusivo interés para ranas y mariposas, parejitas de enamorados y pájaros cantores, se ha convertido en punto de encuentro de artistas y actores con su público, niños y adultos. Los focos brillan y la música seduce...

¡Os pido relatos y cuentos sobre el tema del circo! Que no falten el mago con sus trucos, la domadora de perros, los caballos al galope, los acróbatas, los payasos! 

Gracias de antemano por vuestro tiempo y esfuerzo. Nos leeremos de miércoles a sábado, con 350 palabras más o menos...

Un abrazo

Dorotea


EL TELÓN SE LEVANTA, EMPECEMOS A DISFRUTAR :


GABILIANTE

GUSTAB

NEOGEMINIS

MUJER DE NEGRO

ALBADA DOS

FRANCONETTI

TRACY

CAMILA



Y BAJA EL TELÓN

Por una avería de mi portátil yo misma no he podido participar!! Gracias a vosotros por acudir al circo.

Un abrazo ardiente

Jeje

Dorotea






jueves, 7 de julio de 2022

ANIMALES: EL BUITRE

 



EL BUITRE

Al pasar del bochorno otoñal de la calle a la penumbra refrigerada del vestíbulo, el viejo periodista sufrió un leve mareo. Agarrando con fuerza su desgastada cartera de cuero marrón, avanzó hasta uno de los ascensores y pulsó repetidas veces el botón de llamada. Notó cómo el sudor le bajaba por la espalda; los latidos del corazón le retumbaban en la garganta y en las sienes. En un intento de sobreponerse, consideró con un amago de sonrisa la posibilidad de morir fulminado por un infarto mientras amenazaba al dueño del periódico con la publicación del contenido escandaloso de los documentos que llevaba, pero la presión en el pecho y la sequedad de su boca eran demasiado reales para que la idea le resultase divertida. 

Respirando con dificultad, agradeció la distracción aportada por el tintineo metálico que anunció la llegada del ascensor, y se apartó lo imprescindible de la puerta para que saliera la marea de camisetas deportivas y vaqueros desteñidos de un grupo de quinceañeros que venían de visitar la editorial. Luego entró como uno de los primeros en la espaciosa cabina donde, evitando la mirada del ascensorista de siempre, se colocó al fondo y apoyó la espalda contra el espejo ahumado. No quería hablar con nadie, y evitaría cualquier encuentro con los compañeros de antes, cualquier motivo que pudiera retrasar su cita con el director. El ascensor se iba llenando: la mayoría eran varones de mediana edad, o sea, más jóvenes que él, trajeados sin convicción, algunos sudados, como constató con cierta satisfacción, y todos callados, agobiados, con la mirada estresada que da la necesidad diaria de superarte a ti mismo y a quien tu jefe te ponga por delante.

Cerradas las puertas, el ascensor se puso en movimiento y paró en la primera planta, la de las rotativas, sin que nadie se bajase. Por un instante, el aire olía a imprenta y él sintió la tentación de ir a ver a los muchachos, los mecánicos, gente honesta, trabajadores que se esforzaban todos los días por cumplir, pero sabía que le iban a liar entre una cerveza y cuatro anécdotas de otros tiempos. Y él no disponía de eso, de tiempo. Estaba convencido de que el Buitre, flamante redactor jefe, a quien él mismo había enseñado lo mucho que sabía, le estaba pisando los talones para arrebatarle las pruebas de los sobornos, los documentos acerca de falsas identidades y montajes vergonzosos, aunque no fuera para su publicación precisamente.

En la parada siguiente, que el ascensorista anunció con un mascullado “Contabilidad”, se bajaron varias personas, entre ellas la secretaria del director de recursos humanos, que seguramente no le había visto. Cuando años atrás entró a trabajar en el periódico, era una chavalita insegura que echaba horas extras para hacer méritos, aunque luego descubriera vías más amenas de puntuar con sus superiores. A la salida de una fiesta de la empresa, llegó a insinuársele a él mismo, entonces redactor jefe, pero él, consciente de los más de treinta años que le llevaba, la acompañó a su casa sin propasarse. Después empezaron a llamarle ‘marica’ y él, entre sorpresa y disgusto, tardó unos cuantos días en descubrir la fuente de aquellos rumores.

En el fondo de la cabina, donde estaba atrincherado, ya había algo más de sitio y aprovechó para mirarse en el espejo. No le gustó el deterioro físico que veía: un hombre de unos sesenta años, enclenque y delgado, de cara tan pálida que parecía amarillenta, y con protuberantes venas en las sienes que se movían al ritmo de su pulso irregular y agitado. De nuevo le distrajo el sonido que avisaba la parada del ascensor. Estaban en su planta, en la de las redacciones, y conociéndose de memoria despachos y salas, esquinas y recovecos, cerró los ojos y se imaginó cómo redactores y visitantes andarían a lo largo de los pasillos enmoquetados con sus luces indirectas y pinturas modernas, dirigiéndose unos a Local y otros a Sucesos o a Exterior. Cuando volvió a mirar, las puertas acababan de ocultar silenciosamente, como el telón de un teatro, el escenario de su vida durante treinta años, y se dio cuenta de que se había quedado a solas con el ascensorista quien le sonreía cortésmente porque le había reconocido.

–¿A Dirección? –le preguntó, y él inclinó la cabeza sin contestar porque no pudo hablar. Intentó mover la boca y quiso tragar, pero no lo consiguió; tenía las mandíbulas agarrotadas y la saliva se le había convertido en una espesa pasta que sabía a hierro. Sintió que el peso de su cabeza iba a desequilibrarle, y levantó ambas manos para sujetarla y aliviar el terrible tirón que notaba en nuca y hombros. Pero no sirvió de nada: el ascensor, que se movía con violentas sacudidas, bajaba en caída libre, y el suelo se abalanzó sobre él.

–Llame una ambulancia, Pérez, –dijo el recién nombrado redactor jefe en la planta de dirección al ascensorista, –que ya me encargo yo de la cartera del señor.

domingo, 3 de julio de 2022

CONVOCATORIA DEL 7 DE JULIO: ANIMALES CON DOBLE SENTIDO






Hola, amigos:

Quiero que os centréis en el doble sentido que muchos nombres de animal poseen cuando los aplicamos a personas humanas. ¿Quién se comporta como un tiburón, un buitre, un topo o un papagayo? 

Pensad detenidamente en alguno de ellos, ponedlo como título de la narración y sacad lo mejor de vuestra vena literaria... La única condición es que el cuento tenga que ver con las características del animal.

350 veces gracias por vuestro esfuerzo, la entrega entre miércoles y sábado...

Un abrazo

Dorotea


... y como sugerencias y ejemplos:

ANIMALES CON DOBLE SENTIDO


Tiburón


Zorro


Conejo


Toro


Gacela


Cisne


Papagayo


Tortuga


Borrego


Topo


Buitre


Mono


Perro


Semental


Cabra


Camaleón


Gusano


Ballena


Foca 

...



PASEN AL ZOOLOGICO LITERARIO:


CAMPIRELA

DOROTEA

NEOGÉMINIS

GUSTAB

NOELIA CANO

ROSANA


Gracias por resistir al calor y regalarnos vuestras historias. Un abrazo y hasta pronto, Dorotea

Sigue Inma...









viernes, 3 de junio de 2022

BAUTIZO TORREMOLINENSE




BAUTIZO TORREMOLINENSE


Llegó el camarero con la tercera ronda sobre su  bandeja de metal brillante. La verdad es que yo lo veía algo borroso y mi hermana se reía sin venir a cuenta. El barman flambeó los azucarrillos mojados en güisqui, apagó la llama azul con un chorro de café y coronó la copa con un gorrito de nata. Luego el hombre desapareció disolviéndose en el aire tibio de aquella tarde torremolinense en la que conocimos el Café Irlandés.

Durante un rato solo se escucharon las cucharillas, los sorbos por las pajitas, las copas cuando las depositamos en la mesa... ¡Qué rico! También a mí me había entrado una risita flojita, un poco tonta pero muy reconfortante. El líquido ya no raspaba en la garganta como al principio y un leve sueño compuesto de calor veraniego y la tercera ronda entrecerraba mis ojos. 

Ya estaba oscureciendo cuando pedimos la cuenta y nos levantamos desafiando la ley de la gravedad. El hotel estaba muy cerca, a la vuelta de la esquina como se dice, pero tuvimos que agarrarnos de las manos para encontrar esa esquina y evitar chocar contra las sillas de otras terrazas.

Al final lo logramos: subimos y dormimos hasta la mañana siguiente mecidas por el oleaje del Café Irlandés que nunca me ha vuelto a saber como en aquella ocasión en los años setenta y recién llegada a Torremolinos.

domingo, 29 de mayo de 2022

CONVOCATORIA DEL 2 DE JUNIO: BEBIDAS LITERARIAS

 



Queridos amigos,

esta semana os pido relatos que se desarrollen alrededor de un líquido, eso sí, que sea bebible...

El café da mucho de sí, así como también el té (a eso de las 5 de la tarde). Cuéntenos una aventura con vino o con champán, un relato lechero, o algo sobre los reflejos de tus propios ojos u ojos ajenos en un vaso de agua cristalina. El zumo de fruta con o sin primo, una sobredosis de Coca Cola, un chocolate espesito... hay infinidad de posibilidades.

¡Adelante, en alto los vasos y las tazas, que suene un brindis, y que nadie se atragante!

Nos leeremos de miércoles a sábado, 350 sorbos y a disfrutar!

Un abrazo

Dorotea



Aquí comenzamos












Gracias por haber dedicado vuestro tiempo haciéndonos partícipes de bebidas y líquidos literarios. 

¡Hasta pronto!





viernes, 25 de marzo de 2022

TURNO DE NOCHE



TURNO DE NOCHE

Era mi turno de noche, unas ocho horas interminables que se alargaban como chicles. A partir de las cinco de la madrugada apenas pasó  nadie por la recepción, salvo dos borrachos y luego una pareja tan enamorada que no esperaron con sus caricias ni a que se cerrase la puerta del ascensor. 

Al rato se volvió a encender la lucecita del ascensor que estaba en la planta siete e iba bajando. ¡Ojalá no se había puesto nadie malo! Cuando se abrió la puerta, se asomó una señora cuarentona en albornoz con el pelo revuelto y la cara roja decorada con manchones blancos de  crema hidratante.

- Buenas noches, Señora, ¿en qué puedo ayudarle?

-Es Usted muy joven. ¿Tiene algún compañero mayor? ¿O a falta de ello, una compañera?

-En este turno no, lo siento. ¿De qué se trata?

Se puso más roja todavía.

-Es algo muy delicado.

-¿Necesita un médico?

-Tan delicado no es.

Tragó saliva y se agarró al mostrador.

-Hay ruidos en la habitación de al lado... ¿Cuántos años tiene Usted?

-27.

-¡Qué pocos! Y ¿el conserje?

-Creo que 58...

- ¡Bien!

-...pero no está en este momento.

-Ah... ¡Qué lástima! ¿Hay gobernanta? Seguro que es mayor que Usted...

-Tiene 25 años. Lo sé porque es mi novia.

-Les deseo toda la felicidad del mundo, pero no me serviría aunque estuviera... Y ¿el Director? Sé que vive en el hotel. Y no tiene menos de 50 años. ¿No celebraron hace una semana su fiesta de cumpleaños?

-Tiene Usted razón, pero no puedo llamarlo si no me dice de qué se trata.

-Ya, pero a Usted no se lo puedo decir. Es tan escandaloso...

Poco a poco me iba cansando del asunto. Además -como siempre a esas horas- se me estaban cerrando los ojos.

-Vaya, chico, no se me duerma de pie. Quiero comunicarme con una persona de cierta edad.  ¿Cuántos años tiene el jefe de cocina? Y no me diga que no está porque me ha contado ayer que comienza a las cinco para preparar el desayuno.

Esforzándome a mantener la postura, contesté:

-Nuevamente tiene Usted razón, pero hace un rato ha llamado diciendo que se iba al mercado de frutas y verduras y que tardaría algo más.

La señora me miró de arriba a abajo. Hizo un gesto de desagrado y dijo:

-Pues véngase conmigo entonces.

Coloqué sobre el mostrador el cartelito de "Vuelvo dentro de 5 minutos" y me fui detrás de la señora. 

En el ascensor mantuve cierta distancia. Nunca se sabe qué deseos despierta la noche.

Efectivamente, ella se me acerco más de lo necesario. Me retiré al otro extremo de la cabina.

- No le voy a comer.

Se había puesto de un rojo encendido. A ver si le daba una apoplegia...

En la séptima bajamos del ascensor y ella señaló con la mano la puerta del 706 al lado de la suya. Los ruidos eran inconfundibles: una pareja en plena faena, gritos y gruñidos, exclamaciones, jadeos...

Noté que me ardían las mejillas. Ajusté la chaqueta de mi uniforme dándola un tirón y levanté la mano para llamar. Pero la señora se  adelantó sujetándome por la muñeca.

-Y ¿si están... ya me entiende... desvestidos, en pelotas o como se llame?

El sudor que corría por sus mejillas abría surcos en la crema hidratante.

-Usted me ha venido a buscar porque le molestaba la situación. Hay que solucionarla.

Y volví a levantar la mano para dar un toque a la puerta. 

-Y ¿si el caballero se enoja? Es más alto que Usted y puede darle una paliza.

Noté que me estaba temblando la mano. Tal como me había contado a su llegada y de un modo algo grosero, el 'caballero' de la 706 dedicaba su tiempo a partes iguales a las máquinas del gimnasio y a su novia que era muy guapa y simpática.

Al final no llegué a tocar la puerta. La señora que había bajado pretendiendo buscar ayuda abrió la puerta de la 707 -la suya-, me dió un fuerte empujón, y de pronto me encontré en medio de la penumbra de su habitación, mientras ella cerró y se quitó el albornoz. Debajo no llevaba nada salvo prisas, habilidades y ganas, muchas ganas...

Eran casi las seis cuando quité el cartelito del mostrador, justo antes del cambio de turno, y por una vez no tuve ganas de conversar con el compañero que me relevó.