domingo, 23 de junio de 2019

CONVOCATORIA DEL 27 DE JUNIO: LA MEJOR HORA

LA MEJOR HORA DEL DÍA O DE LA NOCHE


¿Eres de madrugar, de recibir el día cantando, de levantarte con una sonrisa y celebrar como mérito tuyo la victoria de la luz sobre la oscuridad de la noche?

¿Sientes en tu piel el calor de mediodía como promesa de bienestar íntimo y te tumbas desvestida esperando la tarde?

¿Late en tu pecho un corazón nocturno que se deleita cuando el terciopelo azabache envuelve tu entorno?

¿Eres alondra o murciélago? ¿Cuál es tu hora preferida?

De jueves a sábado, cuéntanos tus preferencias horarias, con brevedad (350)
y haciendo gala de ese estilo adorable que las jueveras y los jueveros derrochamos a todas horas (valga la redundancia).

jueves, 20 de junio de 2019

EL SILENCIO





EL MONTE CALLADO

Cuando Gonzalo se marchó a la ciudad, el monte enfermó. Las flores silvestres se marchitaron nada más apuntar y los arbustos primaverales que habían hecho frente tanto a riadas como a sequías sacaron sus raíces del subsuelo, se doblaron y se torcieron, y los pajarillos tuvieron que ponerse a salvo anidando en otra parte. Durante un tiempo salían nubes de polvo de las grietas de la tierra arcillosa pero cuando el viento dejó de rondar el monte, todo -hasta el más mínimo movimiento- se iba parando.

Lo más grave sin embargo fue el silencio: sin el aleteo de la hojarrasca que por ausencia de la brisa yacía yerma e inmóvil, sin cánticos ni llamadas de aves, sin el bullicioso zumbido de abejas y avispas, una esponjosa manta de quietud cubría las laderas hasta la cumbre. El lugar parecía maldito; ni los pastores iban por ahí y contaban que la tierra se había tragado  incluso el eco entre las rocas que antaño replicaba a los ladridos de los perros del pueblo de Gonzalo.

Él sobrevivía de mala manera en la gran ciudad, cumplía taciturno con su trabajo de peón de obra y mandaba dinero a su familia. Sentía morriña sin saber lo que era, hablaba cada vez menos y dejó de existir poco a poco mientras allá en el monte su mundo se iba resquebrajando.

No encontrarás el "Monte Callado" en ningún mapa pero preguntando por la comarca te guiarán hasta ahí, si bien sin acompañarte por sus senderos.




domingo, 5 de mayo de 2019

FIN DE CONVOCATORIA DEL 2 DE MAYO


Gracias por acompañarme y compartir momentos eróticos, queridas amigas, y un ¡olé! por el Demiurgo quien se atrevió a participar como único varón.

Besos y abrazos, puramente amistosos, y un Hasta Pronto en mi blog,
Dorotea

jueves, 2 de mayo de 2019

PRIMAVERA ERÓTICA: ENTRE FRUTAS





ENTRE FRUTAS




-¿ Al mercado ? ¿ A estas horas?
Miré a la anfitriona que al abrirme la puerta me estaba entregando una lista y un billete de 50 €.
- Sí, guapa, es un mercado nocturno que han abierto aquí al lado. Cierran a las 12 de la noche. Oye, me ha fallado un compañero de la oficina, el mismo que iba a traer la fruta para el postre. Si hay un frutero guapo, tráetelo también.

En el mercado - iluminado por bombillas y guirnaldas - había unos cuantos puestos con frutas brillantes, multicolor, verduras frescas y mojadas de cuyas hojas goteaba agua; había manzanas como la fruta envenenada de Blancanieves, cerezas rojas como los labios de una princesa y sonrosados melocotones de terciopelo que hacían pensar en las mejillas de una geisha.

-¿Qué quieres? - preguntó una voz de hombre.

Unas finas manos morenas se habían interpuesto entre los limones que desde su caja lanzaban rayos de sol y mi campo de visión.

-Dos mangos, un melón galia...

Su dedo índice me decía que no, que no comprara los mangos ni los melones que había a derecha e izquierda de los limones.

-Mejor unas peras, son grandes y hermosas, -dijo sin mirar a las peras de verdad que por cierto también eran redondas y de buen tamaño, sin macas ni manchas.

-Vale, luego quiero plátanos, unos cuatro.

Otra vez meneaba las manos con un gesto despectivo.

-Mejor bananas, son más grandes y hermosas...

Me encogí de hombros y le miré a la cara descubriendo un fino perfil de azabache marcado por la tristeza, una boca sensual que apenas sonreía, poco pelo y menos barba.

Así me hizo comprar la mejor fruta, esa que él consideraba "grande y hermosa",  llenando dos bolsas de las que sobresalían espárragos y zanahorias, y también algún pepino. Metimos ciruelas y dátiles, y unas uvas de las de antes, grandes y hermosas, y con pepitas.

Pagué y me trajo la vuelta. Luego cogió las bolsas y levantó las cejas.

-¿A dónde? Pesa mucho para ti; yo lo llevo.

Anduve delante de él, sintiendo su mirada como un roce físico mientras una risa loca me subía por la garganta. Llegamos a la casa de mi amiga que nos abrió y primero miró desconcertada. Luego se sonrió y nos hizo pasar.

El frutero pidió una cesta plana que ella sacó del trasterillo, y yo lavaba las piezas mientras él montaba un collage de fruta algo subido de tono.

No sé qué cenamos, pero nunca olvidaré el sabor de la fruta, ni sus manos al desvestirla de sus cáscaras y pieles. Nos fuimos juntos y desde entonces nos hemos vuelto a encontrar infinidad de veces.


domingo, 28 de abril de 2019

CONVOCATORIA DEL 2 DE MAYO: PRIMAVERA ERÓTICA


Primavera erótica

La primavera, la sangre altera... Palabras sabias de antaño. Pues al tiempo que brotan hojas y flores por todos los lados, los chicos muestran brazos y músculos y las chicas escotes y piernas. Salimos a pasear y no volvemos hasta bien entrada la noche. ¿Dónde hemos estado? ¿Qué es lo que hemos hecho?

Ya lo véis venir: os pido relatos que nos envuelvan en ambientes amorosos o eróticos. Y para que sea un poquito más difícil, los relatos tienen que centrarse o incluir algo de lo siguiente:

escaleras
parques
viveros
teatros
salas de espera
una clase de música
un acuario
compartimientos de tren
un mercado de frutas
una tienda de camas
una tienda de antigüedades


Relatos cortos (350 palabras), por favor, de jueves a sábado. Os espero en mi blog, con un beso y un abrazo...



Ya estamos entrando en materia:

BIENVENIDOS TODOS Y TODAS



jueves, 4 de abril de 2019

CRÓNICA DE LA ÚLTIMA VEZ


Dorotea Fulde Benke, Siesta, 2014 (arcilla roja)

CRÓNICA DE LA ÚLTIMA VEZ


Llegaste tarde del turno de trabajo; escuché como abriste el microondas donde te había dejado una tapa para que cenases algo, pero no. Pasaste por el baño y al momento noté en el colchón el peso de tu cuerpo.  Tu mano cálida me hizo las caricias de siempre; reaccioné somnolienta; la penetración, rutinaria, sin pena ni gloria; mi orgasmo fácil, real o no. Con un 'Buenas noches' apenas audible, nos dimos la vuelta hacia el exterior. Hace de eso veinte años y no hemos hecho uso del matrimonio desde entonces.

Pero esa no fue la última vez...

¡La última vez fue muy anterior! Fue cuando a través de tu miembro recuperé algo intrinsecamente mío, una parte que me pertenecía por derecho, que me hacía entera y cuya retirada fue un desgarro que me dejó tan vulnerable que el refugio de tus brazos no me complacía ni me consolaban tus besos. Encerré el recuerdo sensual dentro de mí como un tesoro para revivirlo más adelante, pero no fui capaz. Lo nuestro acabó en aquel momento aunque yo tardaría años en darme cuenta.


Para otros relatos creados a partir de los títulos facilitados por Mónica, acudan a su blog.

viernes, 15 de marzo de 2019

LIBERTAD



No podría expresarlo mejor. Disfrutad conmigo:

LIBRE TE QUIERO


El tema de la libertad se desarrolla a partir del blog de Inma: Molí del Canyer