domingo, 17 de octubre de 2021

Convocatoria del 21 de Octubre: METÁFORAS

 




Queridos compañeros: 

¿Qué tienen en común las expresiones siguientes:

Las nieves del tiempo

Las ventanas del alma

Lágrimas de cocodrilo

Mi trabajo es un calvario

Estoy entre la espalda y la pared

etc.

?

Son metáforas que adornan los textos siempre y cuando no se abuse de ellas.

Os pido textos, cuentos etc. con al menos 3 metáforas (en negrita) y espero con ilusión los resultados...

350 palabras, de miércoles a sábado, manos al teclado, amigos!!

Un abrazo



miércoles, 6 de octubre de 2021

CABALLOS EN LA NIEBLA




Caballos en la niebla


Entre la niebla, un centauro; un ser improbable; un hombre alto y desgarbado, inmóvil entre unos caballos que lo observan curiosos. Sus cuerpos echan vapor; al rato, sus cabezas vuelven a descender en busca de una pizca de hierba. El se mantiene quieto entre ellos, las manos apoyadas en sus grupas. La niebla se espesa y una pared blanca va cercando el pasto, separándolo de su entorno, del bosque, del camino…

—¡Ven! —le llama el enano que ha seguido al amigo desde la casa, a través del campo, por el sendero de la hondonada— ¡Ven! 

Los caballos levantan las cabezas  y una yegua vieja se adelanta. Anda despacio, se para, olfatea, y luego avanza confiada, resoplando. El enano siente encogerse aún más su escasa estatura; el caballo que se aproxima le parece enorme, una impresión incrementada por el pelaje de invierno del animal, al igual que por el vaporcillo que su cuerpo exhala. Sin darse cuenta, retrocede hasta topar con la cerca. 

—¡Ven!  —vuelve a llamar al amigo—, Te he traído una manta.

El hombre alto, que hasta ahora no se ha movido, sacude la cabeza. De su pelo lacio caen gotas. Los caballos en cuyas grupas se apoya, se desperezan y siguen a la yegua. Dejando al hombre atrás todos están yendo despacito hacia la cerca del pasto, donde el enano espera agarrando la manta que ha traído. De pronto un golpe de viento remueve la niebla,  empuja y rasga sus velos, saca tiras y las pone a bailar. En medio de la pradera, el hombre mira con extrañeza sus manos, ahora desocupadas, luego se toca el cuerpo y la ropa que está chorreando de rocío y -¿cómo no?- de niebla.

Por tercera vez llama el enano. Pero su voz ha perdido firmeza. Teme a los caballos por cuestión de tamaño; nunca se adentraría voluntariamente en su pasto, y ahora los tiene encima. Lo olfatean, sus belfos de terciopelo lo empujan suavemente buscando algo dulce como lo que traen los niños cuando vienen a montar. 

—Ya voy. 

Por fin contesta la voz quebrada, destemplada del amigo. Su paso largo y rápido lo acerca enseguida a los animales cuyo círculo alrededor del enano se está estrechando. Los caballos lo atienden con las orejas vueltas hacia él.

—Quitaros —susurra y se abre paso—, marcharos, que no hay nada.

Coge la manta que le ha traído el otro y se la cuelga por los hombros. Luego aparta con autoridad los caballos y estos se retiran. Los amigos caminan hacia la puerta del pasto mientras la niebla vuelve a subir desde el prado y se enreda en sus piernas.

En el camino a casa, también el enano tiembla de frío; con torpeza los dos comparten la manta que cuelga entre ellos, sesgada y desigual, convirtiéndolos en un solo ser legendario de una mitología sin inventar todavía. 


Sigan disfrutando de nuestros amigos equinos en el blog de Myriam.


domingo, 5 de septiembre de 2021

CONVOCATORIA 9 de Septiembre: LA GRATITUD.

 



LA GRATITUD

Desde la infancia nos dicen que hay que ser agradecidos. Y ese hermoso sentimiento es como la tarjeta de visita de los que tienen buen carácter. Aprendemos a decir "gracias" y se nos exige dar las gracias en cada momento. Pero... ¿lo sentimos de verdad o es una fórmula de cortesía vacía como otras tantas expresiones que repetimos muchas veces sin que nos salgan del corazón?

Cuéntennos de situaciones reales o inventadas en las que sentimos gratitud, la expresamos o la usamos como un escudo... 

Gracias por compartir en 350 palabras un sentimiento tan complejo.  Súbanlo a su blog de miércoles a viernes y compartan cómo lo han experimentado o no!

Os espero!

Un abrazo

Dorotea



ALBADA DOS


RODRIGO FÚSTER


FRANCONETTI


CAMPIRELA


RODOLFO


GABILIANTE


NEOGEMINIS


DAKOTA


JOSE LUIS ASENSI


INMA


DEMIURGO


BLUECHANCE 7









viernes, 13 de agosto de 2021

OJOS QUE NOS VEN: UNA NOCHE EN EL CAMPING

 


UNA NOCHE EN EL CAMPING

Después de unas caminatas agotadoras, subidas y bajadas por el monte, juegos de balón y chapuzones en el río, llega para mí la recompensa de comida enlatada. Todos los demás cenan platos traídos de casa. El sol se pone y finalmente es la noche. 

Mis humanos duermen cada uno en su camastro de camping. Hay silencio; sobre un fondo de resoplidos, solo el abuelo ronca. Ahora se ha callado. Me levanto y sorteando piernas y brazos llego a su lado. Me mira desorientado. "Eres tú, Chucho?" Le acompaño afuera y cuando haya orinado vuelvo a guiarlo a su saco de dormir marcado en la oscuridad por su olor personal. Al fondo de la tienda, unos bultos se mueven entremezclados con mantas. Hay tensión en esa parte y vuelvo a salir de la tienda.

Todavía no me he dormido cuando se acercan pasos vacilantes. El padre ha estado fuera y llega apestando a cerveza. No me ve y tropieza con mis patas traseras. "Aparta", le ladro pero no me entiende. Se acuesta y empieza a exhalar olores enrarecidos... 

Una mano pequeño se acerca a mi cara. Al chico de la familia no le gustan ni los ronquidos ni los malos olores. Acurrucado entre mis patas se queda frito. Poco a poco se van callando las ranas y los primeros pájaros comienzan a piar.

Cuando la madre baja al arroyo con los cacharros de la cena, me mira y silba; muevo la cola pero no puedo levantarme sin desvelar al chico. Además una cabezadita tampoco me vendría mal...

 

domingo, 8 de agosto de 2021

Convocatoria 12 de Agosto: OJOS QUE NOS VEN...

 


OJOS QUE NOS VEN...


Para nosotros el mundo está definido por formas y colores, si bien solo nos lo podemos imaginar a la manera nuestra. Percibimos a otras personas, calles y nuestras casas, en tres dimensiones y lo calificamos según su parecido -o la falta del mismo- con lo que conocemos.

A través de la ciencia sabemos que los animales ven y perciben de otra manera. Y de eso se trata: echadle fantasía y describid nuestro mundo y sus pobladores vistos a través de los ojos de un  animal... ¿Cómo nos ve nuestro perro o gato, una gaviota, paloma, una abeja?

Podéis nombrar el animal o dejarlo como adivinanza... A ver si acertamos o no. 350 palabras y del miércoles al viernes para subirlo.

Gracias por vuestro esfuerzo y tiempo.

Un abrazo

Dorotea



Aquí llegan las miradas misteriosas:





RODRIGO FÚSTER




RODOLFO



BLUE CHANCE




Moli del canyer




GABILIANTE



ALABADA DOS




JOSE LUIS ASENSI 



ESTHER 



BERTA




NEOGÉMINIS




DEMIURGO




DOROTEA





GRACIAS A TODOS QUE PARTICIPARON ESCRIBIENDO O LEYENDO. TODAVÍA ME FALTAN POR PONER UNOS COMENTARIOS, PERO EL VERANO NO PERDONA... Y AUNQUE SEA TARDE LOS PONDRÉ!!

UN ABRAZO DE TODO CORAZÓN

DIROTEA




miércoles, 21 de julio de 2021

AMANECERES: MADRUGADA EN LA PLAYA

 



MADRUGADA EN LA PLAYA


El amanecer se hace esperar. Con lentitud se deshilachan las nubes nocturnas dejando al descubierto la piel del cielo que es de color melocotón. Algunos pajaros somnolientos inician sus cánticos con voces oxidadas a falta de practicar desde la tarde anterior. 

Un hombre y su perro bajan del paseo a la playa y se echan a correr. Sus siluetas se recortan con detalles de filigrana ante el tapiz de la arena y la alfombra del mar que envuelve con flecos blancos las piernas del hombre y las patas del animal. 

Antes de que el salero de plata salpique  el inmenso paño de agua, ya perforan el horizonte destellos dorados del sol naciente. Más que nunca se percibe la tierra como una bola lanzada al infinito. La luz crece hasta deslumbrar y refleja titilando la claridad del día. Cuando el sol se despega del horizonte hay que bajar la vista porque el astro rey no perdona que le miremos de cara a cara, y al inclinar la cabeza sentimos la primera caricia del calor de la mañana: El verano ha llegado para quedarse.



Sigan y persigan otros amaneceres en el blog de Inma.

viernes, 16 de julio de 2021

LO INEXPLICABLE: LA VENTANA DEL TIEMPO

 



LA VENTANA DEL TIEMPO


El hombre detuvo su coche en un descampado entre unos pinos, debajo de un anuncio de las fiestas de Tordesillas. Sacó una manta del maletero y se tumbó a la sombra, deslizándose de inmediato por el tobogán de un sueño profundo, porque se resistía a volver a la gran ciudad y quería prolongar los silencios de su Tierra de Campos. 

Su novia, nacida en un país tan nórdico como su melena rubia y ojos claros, ambuló entre la maleza y los árboles. El calor implacable, la ausencia del viento y la quietud del campo la aturdieron, y acabó observando el cielo de un azul intenso, un cielo lejano e inalterable, que -tras unas pequeñas nubes blancas- se abría hacia otros tiempos.

El sonido inmemorial de cascos raspando las piedras del camino; una capa de polvo levantada por el rebaño de ovejas que a su paso arranca tallos grisáceos, plantitas mustias que el sol ha olvidado entre las rocas. Las cigarras, calladas por un instante, vuelven a cantar acompasadas, su tono subiendo y bajando en coro, in crescendo y decrescendo. Se escuchan pasos; se acerca un pastor con vestimenta a la antigua  trayendo consigo su mula cargada de utensilios para pasar la noche en cualquier parte. Saluda con un gesto a la joven que intenta entablar conversación con él.

No es fácil: ella no se expresa bien, el campesino es taciturno, responde con palabras en desuso, mira a la chica de reojo y con desconfianza. Finalmente pregunta de dónde son ella y el hombre que está durmiendo detrás del coche.

En ese instante, se levanta una fuerte ráfaga de viento y las ovejas se arremolinan. Impulsadas por la brisa, suben en medio de la polvareda y se mezclan con el añil del cielo. -Con dios, -se despide el pastor y guía su montura hacia el horizonte. Los animales ya han desaparecido cuando detrás de un arbusto sale un perro que sigue cojeando a su amo y al rebaño.


La chica los observó mientras pudo verlos, luego buscó en el cielo las huellas de la ventana del tiempo pero esta ya se había cerrado, tapada por nubes de tormenta. Cuando ella despertó al hombre, no supo contarle lo que había presenciado.