miércoles, 4 de enero de 2023

CAMBIOS SIGNIFICATIVOS: EL INFIERNO EN LA CERVECERÍA

 



EL INFIERNO EN LA CERVECERÍA

La palabra se había escapado del título de una película asiática de acción sobre la cual discutían dos amigos cinéfilos sentados en la terraza de una cervecería. Ya llevaba un buen rato saltando de mesa en mesa metiéndose en todas las conversaciones.

-Vivir en casa es un infierno, -refunfuñaba un jovenzuelo cuya cara estaba llena de acné. Ante el gesto iracundo del padre, la palabra volvió a dar un gran salto.

-El infierno de la drogadicción..., -leía una cincuentona en voz alta del editorial de un diario para su amiga miope.

-¡Vete al infierno con tus disculpas!

En la mesa de al lado, una mujer engañada no quiso escuchar más mentiras, cogió su bolso y se levantó bruscamente.

La palabra que en ese momento quiso saltar a la mesa siguiente, se resbaló y cayó sobre el hocico de un pastor alemán que se asustó tanto que dio un mordisco a la pantorilla más próxima. La víctima gritó y empezó a insultar al perro y a su ama y se armó un caos infernal.

Alertado por los ladridos y gritos, vino corriendo el camarero con su botiquín para desinfectar la herida mientras pensaba lleno de nostalgia en el silencio sepulcral de la cueva de estaglatitas que iba a visitar cuando acabara su contrato.

Por la caída, la palabra se había torcido una letra y no se reconocía ni a si misma. Unos meses después, bien entrado ya el invierno, se podía leer en el periódico que un deportista había sufrido un accidente durante una excursión de espeleología. El equipo de rescate tardó cuatro días en encontrarlo.

-Fue un infierno, contó a sus salvadores. 

domingo, 1 de enero de 2023

CONVOCATORIA DEL 5 de Enero: CAMBIOS SIGNIFICATIVOS



Queridos amigos jueveros:

¡Bienvenidos a 2023! 

Os propongo un juego con unas reglas muy simples pero que sin embargo no resultará tan sencillo...

Hay muchas palabras que por cambiarles una sola letra adquieren un significado totalmente  distinto o incluso varios significados: Vaca/Baca, Mono/Tono/Bono, Casa/Masa.... y os doy más pistas: Cala/Pala = relato de terror, Carta/Marta = relato de amor, Vaca/Baca = relato cómico...

Por lo tanto el reto será escribir un cuento, un texto o una narración (ya sabemos: alrededor de 350 palabras, publicar entre el miércoles y el sábado) que esté basado en una pareja de palabras cuya diferencia a la vista será una letra mientras que la diferencia de significado puede ser abismal.

Espero vuestras aportaciones y os envío mi primer abrazo literario del 2023.

Con un beso,

Dorotea


ADELANTE, VALIENTES CREADORES...


CAMPIRELA 


MARIFELITA


MYRIAM


TRACY


DOROTEA


NEOGEMINIS


MACONDO


DEMIURGO



Gracias de todo corazón por haber encontrado un hueco en estas fechas tan ajetreadas. Que el año literario 2023 nos resulte fecundo y entretenido.

Que la fuerza nos acompañe...

Un abrazo

Doroteas



lunes, 29 de agosto de 2022

CONVOCATORIA DEL 1 DE SEPTIEMBRE: EL MITO DE CENICIENTA



EL MITO DE CENICIENTA


Érase una vez... ¡cuántos cuentos comienzan con estas palabras! Uno de los mitos de cuentos de hada más populares y que aparecen en múltiples versiones es el de la Cenicienta. La chica CENICIENTA o - en el caso de HARRY POTTER - el pobre chico a quien todos desconsideran se desarrolla de manera sorprendente y llega a ser muy importante. BRIDGET JONES es otra cenicienta, torpe y rarilla, y aun así aparece un príncipe que sabe reconocer sus valores aunque la chica no baile con zapatos de cristal (que en el caso de Bridget, rompería).

Invéntate una historia cuya protagonista sale de la nada y sorprende a todos y también a sí misma o mismo porque vale mucho más de lo que parece.

Manos al teclado, 350 palabritas y un relato de fantasía o sacado de la más cruda realidad.

¡Os espero de miércoles a sábado!

Gracias por aceptar el reto!

Un abrazo

Dorotea


ERASE UNA VEZ...


MUJER DE NEGRO

GABILIANTE

MARIFELITA

GUSTAB

ALBADA DOS 

RODOLFO

JOSÉ CASAGRANDE

DAKOTA

NEOGÉMINIS

TRACY

MACONDO

FRANCONETTI

VERÓNICA



Hola, amigas y amigos,

Gracias a todos por vuestra participación. Yo misma no he tenido tiempo por razones familiares y laborales. Perdonadme también la lentitud con la que estoy comentando vuestras aportaciones. Un beso a todos

Hasta la próxima

Dorotea




domingo, 31 de julio de 2022

CONVOCATORIA 4 DE AGOSTO: ¡HA LLEGADO EL CIRCO!

 


¡HA LLEGADO EL CIRCO!


Acaban de instalar una carpa multicolor en la pradera del pueblo. Un lugar que suele ser de exclusivo interés para ranas y mariposas, parejitas de enamorados y pájaros cantores, se ha convertido en punto de encuentro de artistas y actores con su público, niños y adultos. Los focos brillan y la música seduce...

¡Os pido relatos y cuentos sobre el tema del circo! Que no falten el mago con sus trucos, la domadora de perros, los caballos al galope, los acróbatas, los payasos! 

Gracias de antemano por vuestro tiempo y esfuerzo. Nos leeremos de miércoles a sábado, con 350 palabras más o menos...

Un abrazo

Dorotea


EL TELÓN SE LEVANTA, EMPECEMOS A DISFRUTAR :


GABILIANTE

GUSTAB

NEOGEMINIS

MUJER DE NEGRO

ALBADA DOS

FRANCONETTI

TRACY

CAMILA



Y BAJA EL TELÓN

Por una avería de mi portátil yo misma no he podido participar!! Gracias a vosotros por acudir al circo.

Un abrazo ardiente

Jeje

Dorotea






jueves, 7 de julio de 2022

ANIMALES: EL BUITRE

 



EL BUITRE

Al pasar del bochorno otoñal de la calle a la penumbra refrigerada del vestíbulo, el viejo periodista sufrió un leve mareo. Agarrando con fuerza su desgastada cartera de cuero marrón, avanzó hasta uno de los ascensores y pulsó repetidas veces el botón de llamada. Notó cómo el sudor le bajaba por la espalda; los latidos del corazón le retumbaban en la garganta y en las sienes. En un intento de sobreponerse, consideró con un amago de sonrisa la posibilidad de morir fulminado por un infarto mientras amenazaba al dueño del periódico con la publicación del contenido escandaloso de los documentos que llevaba, pero la presión en el pecho y la sequedad de su boca eran demasiado reales para que la idea le resultase divertida. 

Respirando con dificultad, agradeció la distracción aportada por el tintineo metálico que anunció la llegada del ascensor, y se apartó lo imprescindible de la puerta para que saliera la marea de camisetas deportivas y vaqueros desteñidos de un grupo de quinceañeros que venían de visitar la editorial. Luego entró como uno de los primeros en la espaciosa cabina donde, evitando la mirada del ascensorista de siempre, se colocó al fondo y apoyó la espalda contra el espejo ahumado. No quería hablar con nadie, y evitaría cualquier encuentro con los compañeros de antes, cualquier motivo que pudiera retrasar su cita con el director. El ascensor se iba llenando: la mayoría eran varones de mediana edad, o sea, más jóvenes que él, trajeados sin convicción, algunos sudados, como constató con cierta satisfacción, y todos callados, agobiados, con la mirada estresada que da la necesidad diaria de superarte a ti mismo y a quien tu jefe te ponga por delante.

Cerradas las puertas, el ascensor se puso en movimiento y paró en la primera planta, la de las rotativas, sin que nadie se bajase. Por un instante, el aire olía a imprenta y él sintió la tentación de ir a ver a los muchachos, los mecánicos, gente honesta, trabajadores que se esforzaban todos los días por cumplir, pero sabía que le iban a liar entre una cerveza y cuatro anécdotas de otros tiempos. Y él no disponía de eso, de tiempo. Estaba convencido de que el Buitre, flamante redactor jefe, a quien él mismo había enseñado lo mucho que sabía, le estaba pisando los talones para arrebatarle las pruebas de los sobornos, los documentos acerca de falsas identidades y montajes vergonzosos, aunque no fuera para su publicación precisamente.

En la parada siguiente, que el ascensorista anunció con un mascullado “Contabilidad”, se bajaron varias personas, entre ellas la secretaria del director de recursos humanos, que seguramente no le había visto. Cuando años atrás entró a trabajar en el periódico, era una chavalita insegura que echaba horas extras para hacer méritos, aunque luego descubriera vías más amenas de puntuar con sus superiores. A la salida de una fiesta de la empresa, llegó a insinuársele a él mismo, entonces redactor jefe, pero él, consciente de los más de treinta años que le llevaba, la acompañó a su casa sin propasarse. Después empezaron a llamarle ‘marica’ y él, entre sorpresa y disgusto, tardó unos cuantos días en descubrir la fuente de aquellos rumores.

En el fondo de la cabina, donde estaba atrincherado, ya había algo más de sitio y aprovechó para mirarse en el espejo. No le gustó el deterioro físico que veía: un hombre de unos sesenta años, enclenque y delgado, de cara tan pálida que parecía amarillenta, y con protuberantes venas en las sienes que se movían al ritmo de su pulso irregular y agitado. De nuevo le distrajo el sonido que avisaba la parada del ascensor. Estaban en su planta, en la de las redacciones, y conociéndose de memoria despachos y salas, esquinas y recovecos, cerró los ojos y se imaginó cómo redactores y visitantes andarían a lo largo de los pasillos enmoquetados con sus luces indirectas y pinturas modernas, dirigiéndose unos a Local y otros a Sucesos o a Exterior. Cuando volvió a mirar, las puertas acababan de ocultar silenciosamente, como el telón de un teatro, el escenario de su vida durante treinta años, y se dio cuenta de que se había quedado a solas con el ascensorista quien le sonreía cortésmente porque le había reconocido.

–¿A Dirección? –le preguntó, y él inclinó la cabeza sin contestar porque no pudo hablar. Intentó mover la boca y quiso tragar, pero no lo consiguió; tenía las mandíbulas agarrotadas y la saliva se le había convertido en una espesa pasta que sabía a hierro. Sintió que el peso de su cabeza iba a desequilibrarle, y levantó ambas manos para sujetarla y aliviar el terrible tirón que notaba en nuca y hombros. Pero no sirvió de nada: el ascensor, que se movía con violentas sacudidas, bajaba en caída libre, y el suelo se abalanzó sobre él.

–Llame una ambulancia, Pérez, –dijo el recién nombrado redactor jefe en la planta de dirección al ascensorista, –que ya me encargo yo de la cartera del señor.

domingo, 3 de julio de 2022

CONVOCATORIA DEL 7 DE JULIO: ANIMALES CON DOBLE SENTIDO






Hola, amigos:

Quiero que os centréis en el doble sentido que muchos nombres de animal poseen cuando los aplicamos a personas humanas. ¿Quién se comporta como un tiburón, un buitre, un topo o un papagayo? 

Pensad detenidamente en alguno de ellos, ponedlo como título de la narración y sacad lo mejor de vuestra vena literaria... La única condición es que el cuento tenga que ver con las características del animal.

350 veces gracias por vuestro esfuerzo, la entrega entre miércoles y sábado...

Un abrazo

Dorotea


... y como sugerencias y ejemplos:

ANIMALES CON DOBLE SENTIDO


Tiburón


Zorro


Conejo


Toro


Gacela


Cisne


Papagayo


Tortuga


Borrego


Topo


Buitre


Mono


Perro


Semental


Cabra


Camaleón


Gusano


Ballena


Foca 

...



PASEN AL ZOOLOGICO LITERARIO:


CAMPIRELA

DOROTEA

NEOGÉMINIS

GUSTAB

NOELIA CANO

ROSANA


Gracias por resistir al calor y regalarnos vuestras historias. Un abrazo y hasta pronto, Dorotea

Sigue Inma...









viernes, 3 de junio de 2022

BAUTIZO TORREMOLINENSE




BAUTIZO TORREMOLINENSE


Llegó el camarero con la tercera ronda sobre su  bandeja de metal brillante. La verdad es que yo lo veía algo borroso y mi hermana se reía sin venir a cuenta. El barman flambeó los azucarrillos mojados en güisqui, apagó la llama azul con un chorro de café y coronó la copa con un gorrito de nata. Luego el hombre desapareció disolviéndose en el aire tibio de aquella tarde torremolinense en la que conocimos el Café Irlandés.

Durante un rato solo se escucharon las cucharillas, los sorbos por las pajitas, las copas cuando las depositamos en la mesa... ¡Qué rico! También a mí me había entrado una risita flojita, un poco tonta pero muy reconfortante. El líquido ya no raspaba en la garganta como al principio y un leve sueño compuesto de calor veraniego y la tercera ronda entrecerraba mis ojos. 

Ya estaba oscureciendo cuando pedimos la cuenta y nos levantamos desafiando la ley de la gravedad. El hotel estaba muy cerca, a la vuelta de la esquina como se dice, pero tuvimos que agarrarnos de las manos para encontrar esa esquina y evitar chocar contra las sillas de otras terrazas.

Al final lo logramos: subimos y dormimos hasta la mañana siguiente mecidas por el oleaje del Café Irlandés que nunca me ha vuelto a saber como en aquella ocasión en los años setenta y recién llegada a Torremolinos.